Mundo Petro le contesta a Trump: “Por la patria tomaré las armas” y denuncia una ofensiva imperial
05/01/2026
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El presidente colombiano desafió abiertamente a Donald Trump y advirtió que está dispuesto a empuñar un arma para defender la soberanía nacional. En el marco de la captura de Nicolás Maduro, Petro acusó a Estados Unidos de actuar como potencia ocupante y empujar a América Latina hacia un escenario de guerra.
La relación entre Colombia y Estados Unidos entró este 5 de enero de 2026 en su momento más oscuro y peligroso en décadas. El presidente Gustavo Petro respondió con una dureza inédita a las acusaciones del mandatario estadounidense Donald Trump, quien lo señaló por supuestas “fábricas de cocaína” y deslizó que su gobierno podría caer en cualquier momento.
Petro no solo rechazó las acusaciones, sino que dinamitó el lenguaje diplomático con una frase que sacudió a la región:
“Por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”.
La declaración, pronunciada por un jefe de Estado, marca un quiebre histórico y expone la profundidad del conflicto.
El presidente colombiano calificó los dichos de Trump como “aberrantes, falsos y propios de una lógica colonial”, y sostuvo que el líder estadounidense está siendo manipulado por sectores que lucran con la guerra, el narcotráfico y la desestabilización regional. En ese marco, negó de forma categórica cualquier vínculo de su gobierno con el crimen organizado.
El trasfondo del choque es aún más grave: la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, un hecho que Petro denunció como un “secuestro internacional” y una demolición del orden jurídico global. Según el mandatario colombiano, lo ocurrido en Venezuela confirma que Washington volvió a la doctrina de la intervención directa, sin legalidad ni límites.
“Hoy fue Venezuela. Mañana puede ser cualquier país que no se arrodille”, fue el mensaje implícito que dejó el presidente colombiano, encendiendo todas las alarmas en la región.
Lejos de retroceder, Petro desafió a Trump a un encuentro cara a cara, sin diplomáticos ni traductores políticos, para decirse las verdades “mirándose a los ojos”. Pero la respuesta desde Estados Unidos fue una amenaza velada: Trump lo llamó “alborotador” y le advirtió que “más le vale andarse con cuidado”.
El intercambio ya no es solo verbal. Es un choque de proyectos de poder: soberanía versus tutela, autodeterminación versus control, América Latina versus el viejo reflejo imperial.
Con esta escalada, la región vuelve a quedar atrapada en una lógica peligrosa, donde las palabras de los presidentes empiezan a sonar demasiado cerca de un llamado a la confrontación real.
Guterres habló de un “precedente peligroso”, mientras el organismo teme una escalada regional, violaciones a los derechos humanos y una legalización de la fuerza como método de cambio de gobierno.
El reclamo se realizó a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores. Las autoridades asiáticas calificaron el hecho como una “clara violación del derecho internacional”.
El presidente de Estados Unidos anunció que su país “gobernará” Venezuela tras una operación militar que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores, y dejó en claro el control directo del petróleo venezolano.
Según el presidente estadounidense, el mandatario venezolano fue detenido durante un operativo nocturno y trasladado fuera del país para ser juzgado en Nueva York por cargos de narcoterrorismo. Caracas denuncia una agresión militar y declara el estado de conmoción exterior.